El ser humano vuelve a jugar a ser Dios. Investigadores de Sassari y Plymouth han creado a una inteligencia artificial que promete. Se trata de Annabell (Artificial Neural Network with Adaptive Behavior Exploited for Language Learning), un modelo cognitivo hecho con dos millones de neuronas artificiales interconectadas que permiten estudiar los procesos del cerebro que hacen posible el desarrollo de la función del lenguaje.

Lo que comenzó siendo una red neuronal preparada para aprender idiomas, ha sido capaz de interactuar con el ser humano. Sus creadores introdujeron en Annabell un total de 1.587 frases sacadas de la literatura infantil. Sin una base gramatical, un vocabulario previo o conocer las categorías de las palabras, elaboró 521 frases con 312 palabras diferentes. Además, aprendió la noción de amistad, su edad, o contar. Es decir, alcanzó la capacidad intelectual de un niño de 4 años, y aún va a más.

El profesor humano habla a Annabell con un lenguaje sencillo, como si de un niño se tratase y a través de la retroalimentación positiva (el profesor indica cuando le gusta una respuesta), lo que en un principio eran respuestas azarosas se convierte en una conversación con respuestas apropiadas.

Bruno Colozio, el autor principal del experimento afirma en Quartz que;

“se trata de un paso hacia el apoyo de la hipótesis que afirma que nuestras funciones cognitivas de alto nivel, involucradas en el lenguaje y razonamiento, no requieren un conocimiento innato. Lo que aprendemos es resultado de nuestras experiencias previas, en particular de las interacciones sociales”.

Además, Colozio pretende que sólo sea el principio de un ambicioso proyecto, creando un robot capaz de tener visión y tacto, localizar objetos en el espacio y controlar movimientos.

Aún no estamos ante el doctor Frankestein, ya que Annabell todavía tiene mucho que aprender a nivel emocional. El invento carece aún de intuición, curiosidad y creatividad. Y son aptitudes básicas de un niño de 4 años.

¿Podremos ver en un futuro no muy lejano a Bender, C3PO o Sonny tomando un café en el bar de al lado? O peor aún, ¿Practicando esgrima? Deberíamos estar alerta a los cambios que se avecinan.

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