Diferentes empresas están trabajando ya en protocolos de seguridad para los futuros robots, como ha hecho recientemente Google con su botón rojo. Ahora se suma la Unión Europea con esta opinión.

Como todos sabemos, cada vez más empresas se dedican a la tecnología en todas sus vertientes y muchas de estas están investigando en robótica y unas pocas lo hacen a pasos agigantados. Quizás uno de los robots más conocidos sea ASIMO de Honda, pero en el mercado hay otros muchos, con aspectos más o menos humanoides, robots armamentísticos o educativos, como Zowi o Cubetto, de los que ya hemos hablado.

La Unión Europea se está movilizando en este sentido, y es que a través de la Comisión de Asuntos Jurídicos se está trabajando en un borrador en el que los robots tengan una consideración dentro del marco legal y jurídico. En concreto, se pide a la Comisión Europea que considere a los próximos robots, que sean más sofisticados, con el termino ”personas electrónicas’‘ y que además estos tengan derechos y deberes específicos dentro de la sociedad.

Evolución del robot ASIMO de honda
Evolución del robot ASIMO de honda

 

Según la Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo, viendo los avances en robótica a nivel mundial ha decidido poner cartas en el asunto, y esto pasa por hacer leyes y reconsiderar el estatus de los robots en la sociedad. El debate está servido pues los expertos, y los que no lo son tanto como nosotros, ya se empiezan a preguntar si realmente un robot es responsable de sus actos o solo ejecuta unos comandos preestablecidos por una persona.

Pero este borrador también tiene consecuencias económicas, la Comisión de Asuntos Jurídicos ha pedido un estudio sobre las repercusiones que ejercen los robots en el mercado laboral y los sistemas de seguridad social de los diferentes países. Esto se resume en que las empresas en un futuro tendrán que declarar cuanta mano de obra robótica tienen sus empresas sustituyendo a trabajadores humanos, y calcular así la desviación en impuestos que los robots generan. Es más, se plantea que las empresas pagasen unos ciertos impuestos como si de humanos se tratasen con la seguridad social. Entre otras medidas de este escrito está crear un registro sobre los robots autónomos y sus funciones en caso de que ocurriera un accidente o fallo de funcionamiento.

Robots automatizados en una planta automotriz sustituyendo a personas.
Robots automatizados en una planta automotriz sustituyendo a personas.

Casi todo en la vida tiene una dos caras para el mismo problema, y este caso no es diferente. Como reacción a esta propuesta de la Comisión de Asuntos Jurídicos y por tanto del Parlamento Europeo, muchas empresas se han pronunciado en contra. Según el consorcio de empresas o firmas como Schwarzkopf, perteneciente a la multinacional Henkel con sede en Alemania, no existe una relación directa entre el aumento de robots dentro de las empresas y el índice de paro de los países. La automoción es un claro ejemplo donde el uso de robots no implica una necesidad menor de empleados. Durante el ejercicio de 2015 en España se crearon 8000 empleos en este sector y se esperan que plantas como la de Navarra, perteneciente a Volkswagen, genere más de 300 empleos nuevos.

Tendremos que ver como se desarrolla la nueva sociedad robot durante los próximos años y esperar a ver hasta que punto los robots sustituirán a los humanos en la mayoría de las tareas, o no. Quizás acabemos como en la película WALL-E.

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