Recientes investigaciones de la Universidad de New Haven han vuelto a desmostar la fragilidad del rey de la mensajería instantánea WhatsApp.

Las investigaciones han dado como resultado la obtención de conexiones entre cliente y servidor de WhatsApp en las que se han encontrado: datos relativos de los números de teléfono, metadatos de los establecimientos y duración de llamadas VoI, y a su vez las direcciones IP de los servidores utilizados.

Toda esta información se ha obtenido gracias a la aplicación Wireshark que ha consistido en la extracción de toda la información de un terminal Android y reenviarla a otro ordenador. Sin embargo no han descifrado los protocolos de intercambio de datos y piensan que las claves podrían enviarse de alguna forma en la misma comunicación. Como consecuencia esto desemboca problemas de seguridad y privacidad.

Tras estás investigaciones nos preguntamos ¿Estamos a salvo utilizando Whatsapp? ¿Deberiamos cambiar a Telegram que nos ofrece mayor seguridad?

Fuente: hipertextual.com

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