El cáncer es un conjunto de aproximadamente 600 enfermedades que tienen un denominador común: las células tumorales comienzan a reproducirse sin control y se niegan a morir cuando el organismo se lo ordena. El tratamiento de esta enfermedad, en la actualidad, se centra en matar o extirpar las células que se han declarado en rebelíon, esto es mediante quimioterapia, la radioterapia y la cirugía. El cáncer representa la segunda causa de muerte en el mundo, existen una gran cantidad de investigaciones en marcha con el objetivo de buscar una cura eficaz y que sea capaz de acabar con el mayor número posible de tipos de tumores aunque los científicos admiten que esto es más una utopía que una realidad.

Desde la Clínica Mayo, en los EEUU, nos llega una gran noticia y es que se ha descubierto una proteína que es capaz de hacer algo que hasta ahora se creía ciencia-ficción: revertir el estado alterado que hace que una célula se convierta en maligna. Esta proteína, denominada PLEKHA7, afecta a las cadenas de microARN, que son las responsables de ciertos aspectos de la mitosis, devolviendo la célula a un estado previo a la malignificación que caracteriza al cáncer. Esta proteína tiene la capacidad de “reprogramar” a la célula deteniendo el crecimiento tumoral. En palabras de uno de sus decubridores:

“Con esta proteína deberíamos ser capaces de “reparar los frenos” y restaurar el funcionamiento normal de la célula. Los experimentos iniciales sobre algunos tipos de cáncer muy agresivos son prometedores. Ha sido una sorpresa encontrar un “sofware” para apagar en cáncer, lo que puede abrir las puertas a un nuevo tipo de biología.”

Aunque se trata de una muy buena noticia, no debemos lanzar las campanas al vuelo ya que se trata de un descubrimiento que está en unas fases muy tempranas de investigación y se duda, por parte de los investigadores, de que pueda ser aplicable en un corto periodo de tiempo, además los investigadores desconfían que se pueda vencer a la enfermedad tan sólo usando un tipo de mecanismo, aunque admiten que se trata de un descubrimiento muy interesante.

Fuente: Nature vía Gizmodo.

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