Desde hace unos días, la seguridad de la Casa Real Española está en estado de alerta a causa de el sobrevuelo de drones del Palacio Real y la Zarzuela. Estos sobrevuelos, que ocurren sobre todo de noche, dejan a la vista las debilidades de un servicio de seguridad que no tienen medios para detener este tipo de intrusiones. Los inhibidores de frecuencias utilizados desde hace décadas en los palacios no son capaces de detenerlos ya que los drones pueden volar de forma autónoma siguiendo un patrón de vuelo mediante coordenadas GPS en los que no interviene control humano alguno.

Estos dones, que han pasado sobre la vertical del palacio donde residen los Reyes, han hecho que se disparen las alarmas y se han iniciado investigaciones tanto internas como externas para esclarecer los hechos. Ante las preguntas de los periodistas la Guardia Real ha declarado que no realiza ningún tipo de comentarios sobre la seguridad de la familia Real.

Se manejan varias teorías acerca de estos sobre vuelos nocturnos. La que aparentemente tiene más fuerza es la relacionada con los Paparazzi, que intentan a toda costa obtener información en imágenes sobre todo de la Reina Leticia. Otras teorías se mueven en el ámbito de ciudadanos con curiosidad o ganas de sobrevolar este tipo de instalaciones por mera diversión, sin darse cuebta de lo grave de la situación, un grupo de gamberros o incluso una amenaza terrorista, ya que estos dones podrían transportar pequeños artefactos explosivos.

A finales de 2014, en Francia, hubo cierta escalada de tensión debido al sobrevuelo de este tipo de aparatos no tripulados de instalaciones sensibles tales como centrales nucleares o silos de misiles. También, el año pasado en Estados Unidos tuvieron su particular problema con los drones ya que incluso la Casa Blanca tuvo la visita de uno de ellos que fue derribado y cayó en el jardín del ala oeste.

Fuente: Monarquía Confidencial.

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