En BillionBytes no nos hemos vuelto locos pero nos ha impactado este invento que solo a MvGyver se le hubiese ocurrido, a McGyver y a este usuario de YouTube que es el que ha colgado el vídeo que os dejamos debajo donde se ve el proceso.

La idea es simple, cogemos las minas de un par de lapiceros que tengamos del IKEA y una caja de cerillas, seguimos los pasos y listo, ya tenemos nuestro propio micrófono.

La mina de un lapicero está compuesta de carbono, un material muy conductor que transmite muy bien las vibraciones. Cada una de las dos minas que van a recibir la vibración de la voz se enlaza a un cable y de ahí a unos casos, por ejemplo, pasando a ser una señal que podamos escuchar.

Obviamente este briconsejo no va a valerte para grabar algo con mucha calidad, pero no deja de ser una curiosidad muy curiosa. Y a todo esto… ¿Vas a probarlo?

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