40 años han transcurrido desde que Steve Sasson inventó la primera cámara digital para la compañía Kodak. Este prototipo pesaba 3,6 kilos, sólo permitía hacer fotografías en blanco y negro, tenía un resolución de 0,01 megapíxeles y guardaba las imágenes en una cinta de cassette. Tardó 23 segundos en capturar su primera fotografía en diciembre de 1975, pero debido a su elevado peso y a su altísimo costo de fabricación, jamás salió a producción.

Parece mentira que cuatro décadas después se estime que alrededor de 2,5 mil millones de personas en el mundo poseen una cámara digital. Quizás esta gran popularidad se deba también al hecho de que se juntaron cámara y teléfono en un mismo dispositivo. Antes de esa fusión, la cámara digital ya gozaba de muchos seguidores, pero sin duda alguna la cámara integrada al teléfono fue la que llevó la fotografía digital a las masas.

El impacto de la cámara digital en la fotografía profesional también fue dramático, pues los fotógrafos antes no se atrevían a desperdiciar ni una toma. Los rollos fotográficos no eran económicos y la fotografía resultaba una profesión costosa, pero en la era digital no hay costos adicionales por tomar más fotos, por lo que se ha multiplicado la cantidad de instantáneas que se toman. De unas pocas docenas hace años cuando la fotografía seguía siendo un poco elitista, hoy podrías tomar 100 o más fotos sin mayores problemas y con la única consecuencia de ocupar el espacio de almacenamiento de la cámara. Esta fotografía fácil y económica permite que se tomen más fotos y que la importancia de ellas ahora radique en compartirlas. Por esa razón, compañías como Sony han decidido darle prioridad a la conectividad de sus cámaras incorporando WiFi, NFC o 3G en algunos de sus últimos lanzamientos.

Cámara digital en un móvil
Cámara digital en un móvil

Otro efecto de la fotografía digital es que han surgido más fotógrafos. Como es de esperar, si tomas 200 fotos en vez de 20, es más probable que haya buenas fotos. Adicionalmente, el hecho de poder revisar cada imagen justo después de tomarla te permite intentarlo de nuevo si no quedó bien. Los fotógrafos de antes tenían que establecer parámetros como composición, apertura y velocidad de obturación antes de disparar, pero la cámara digital ha automatizado el proceso y ha creado modos y enfoques automáticos para ayudar a fotógrafos principiantes a componer y sacar mejores fotos.

La introducción de la cámara digital también ha cambiado el comportamiento de la gente en público, ya sea en restaurantes y cafeterías donde vemos personas tomando fotos de sus platos o en conciertos y eventos deportivos donde las personas pasan más tiempo alzando los brazos para sostener la cámara y grabar que para disfrutar del evento como tal. Abandonan la experiencia en vivo, pero se llevan el recuerdo y muchas veces suben los videos a YouTube para demostrar que asistieron a la gala.

La facilidad de registrar enormes cantidades de imágenes visuales con la cámara del teléfono móvil ha cambiado el modo en que experimentamos la vida a nuestro alrededor y mucha gente cree que las cámaras digitales compactas tienen los días contados, pero para los verdaderos amantes de la fotografía, la mejor opción sigue siendo una buena cámara digital con sensores y objetivos de gran calidad.

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