Todos recordamos nuestra primera entrevista de trabajo con mejor o peor sabor de boca, y si aún no has tenido ninguna, tranquilo, la recordarás. Para tener un mejor recuerdo de futuras entrevistas hoy vamos a ver cuál es el look ideal para ganarnos al jefe en una entrevista de trabajo.

La imagen en una entrevista de trabajo

Lo primero que verá el entrevistador será tu forma de vestir, algo que suele describir enormemente nuestra forma de ser. Hay que prestarle tanta atención cómo hacer un buen currículum.

Antes de elegir el vestuario y/o complementos es muy importante conocer no solo la labor de la empresa en la que pretendes trabajar, sino la “forma de ser” de esta empresa. No es lo mismo ir a una entrevista de trabajo para desarrollador web en una empresa joven que apunta maneras, que en una empresa con cierta madurez y años a sus espaldas. Usemos estos dos casos como ejemplo.

startup-team

Una empresa joven

Por lo general – no siempre -, este tipo de empresas no buscan un simple ladrillo con el que hacer crecer la compañía, sino un empleado que aporte opiniones, ideas, inquietudes, que seamos algo más que una simple mano de obra. Y partiendo de una empresa joven que generalmente tendrá empleados jóvenes, ¿qué tipo look debemos llevar? Este es el caso más simple, tengas la edad que tengas sé tú mismo.

Partiendo de que es una entrevista de trabajo hay que subir siempre el grado de formalidad, en este caso no tenemos porqué excedernos. Simplemente ponte algo que te identifique con un leve toque formal; camisa y vaqueros, zapatos o algunas deportivas sencillas, un smartwatch para dártelas de modernoun reloj analógico para darle un toque elegante a la entrevista. Aquí no va a importar tanto ni la edad ni la forma de vestir, sino que transmitas quién eres.

Un buen ejemplo es la reciente película de “El Becario”, donde Robert De Niro a sus 70 años de edad entra en una empresa joven donde nadie sabe lo que es un traje, él fiel a su esencia lleva traje desde la primera entrevista hasta el final de la película.

Una empresa madura

Aquí es donde hay que tener más cuidado. Antes de elegir nuestra vestimenta tenemos que saber bien a qué puesto nos estamos presentando, cuál es el fuerte de la empresa e intentar conocer la filosofía de esta. En muchos casos, por muy grande que sea la empresa, la esencia se mantiene y las ganas de crecer siguen como al principio. Unos buenos ejemplos son Google o Facebook, donde los ambientes de trabajo son totalmente distintos a lo que estamos acostumbrados.

peores-cosas-de-trabajar-en-google
Oficinas de Google

Una vez tengamos más definida la mentalidad de la empresa en la que pretendemos trabajar tenemos que decidir la imagen que queremos dar. Partiendo de esto lo ideal sería subir un poco más la formalidad en nuestra forma de vestir.

En una empresa con cientos de proyectos con fechas límite y miles de empleados lo recomendable es mantener una alta formalidad ya que lo que quieren es un empleado eficaz y que aporte, al menos, lo que necesita la empresa.

Por otra parte podemos tener una empresa igualmente grande pero que busca más creatividad que efectividad, en este caso no hay que excederse en formalidad, buscarán alguien con personalidad y si un traje no transmite tu personalidad… no es la prenda adecuada.

Dicho todo esto solo nos queda recomendarte una última cosa, dejando a un lado el look que debamos llevar o no, respira hondo y sé tú mismo, un puesto de trabajo no lo da un traje de marca.

 

Comentarios

comentarios