Desde hace algunos años la industria armamentística usa cada vez más componentes electrónicos y, a la par, desarrollan contra-medidas y sistemas para intentar eludirlos y engañarlos: desde fusiles de cañón flexible con cámara y pantalla incluida pasamos a las  técnicas de camuflaje y ocultación.

Los ejércitos de todo el mundo están cambiando los patrones de camuflaje de los uniformes, carros de combate e incluso algunas armas. Estos camuflajes hicieron su aparición en la República Popular China en 2012, aproximadamente 12.000 soldados y carros de combate con un extraño patrón dibujado en sus carrocerías desfilaron en la plaza de Tiananmén por el 70 aniversario del final de la Primera Guerra Mundial. Los camuflajes estaban basados en grandes pixels de color azul, un color atípico en el mundo militar.

 

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Pero qué tienen de especial para que los ejércitos del mundo estén cambiando las típicas rayas onduladas tan características del siglo XX por unos cuantos cuadraditos. Como si de un videojuego ochentero se tratara, los carros de combate y uniformes están cambiando las rayas onduladas de colores verdes y ocres hacia formas cuadradas con forma de pixeles de diferentes colores, superpuestos unos a los otros, como un mapa de Mario Bros o de los primeros Street Fighter. El estilo de los uniformes ACU por sus siglas en inglés (Army Combat Uniform) son capaces de engañar al ojo humano tanto en distancias cortas como en largas, gracias a los cuadrados de diferentes colores. Los colores que más se utilizan son los verdes, tostados y grises por su adaptación a diferentes terrenos.
Como todo lo nuevo está tardando en aplicarse, pero poco a poco todas las fuerzas armadas del mundo están copiándose los patrones y aplicando sus propias tecnologías y colores sobre los diferentes ítems militares.

Un  poco de historia.

La idea del camuflaje pixelado no es muy reciente, surgió en la década de los 70 de la cabeza de uno de los padres del camuflaje digital, Timothy R. O’Neil, que aseguraba que los patrones cuadrados eran mejores que las formas tradicionales para disimular los tanques en el terreno. La idea surgió de la necesidad de crear un patrón que funcionara en entornos naturales y desde lejos fuera capaz de mimetizarse con los objetos de alrededor. El señor O’Neil y unos cuantos amigos realizaron una inversión de unos 100 dólares iniciales para desarrollar su idea. Esta aún habiendo superado todas las expectativas no terminó de convencer a los escépticos altos cargos militares además de por las limitaciones técnicas.

Posteriormente O’Neil, a traves de diferentes estudios ha demostrado que este patron es capaz de difuminar al objeto completamente a una distancia superior a los 18 metros incluso en linea directa de visión.

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Dándole la razón al señor O’Neil.

Como se ha dicho antes, la idea de Timothy finalmente se están implantando, incluso se sigue desarrollando. Según los mandos estadounidenses, con un traje de camuflaje pixelado, se tarda unos 2.5 segundos en descubrir al enemigo frente al segundo que se tarde con el traje tradicional. Empresas de todo el mundo siguen desarrollando este primer trabajo llevándolo hacia el siguiente nivel. En HyperStealth están desarrollando un tipo de material con la capacidad de alterar de manera activa los colores en función del ambiente.

Por otro lado está la empresa británica BAE systems que está desarrollando un camuflaje térmico, donde los pixeles o cuadrados sean capaces de modificar la temperatura para engañar a los sensores infrarrojos y variar la percepción de los sensores haciéndoles pensar que es un coche u otro objeto. Y es que desde que apareció el ser humano siempre ha existido la guerra por la comida, por el territorio, por las riquezas… o la necesidad de ocultarse de animales salvajes que cazar o de los enemigos.

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