Es algo común hoy en día que muchas personas piensen en métodos alternativos a la hora de obtener energía. El aumento del coste eléctrico por parte de las empresas eléctricas o la subida de los impuestos hace que los paneles solares sea una alternativa muy llamativa.

El funcionamiento de los paneles solares se basan en el efecto fotovoltaico (los más comunes), que se produce cuando, sobre materiales semiconductores convenientemente tratados, incide la radiación solar produciendo electricidad tal y como ya he mencionado anteriormente.

La electricidad generada en el proceso previamente comentado es guardada únicamente por milésimas de segundo por las placas. Por lo que es esencial (si quieres que los paneles sirvan para algo), disponer de dispositivos que la almacenen correctamente.

Para evitar costes adicionales en los dispositivos de almacenamiento, científicos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) han desarrollado un sencillo pero a la vez complejo sistema que almacena la energía durante semanas sin dispositivos secundarios.

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Digo sencillo porque la idea viene directamente de la naturaleza, ya que la forma en la que los nuevos paneles solares consiguen almacenar la energía está basada en el proceso que siguen las plantas para realizar la fotosíntesis.

Según los prestigiosos científicos, la clave de este proceso está en las nanoestructuras perfectamente organizadas que hay dentro de las células de las plantas. Al estar organizadas, separan perfectamente las cargas negativas de las positivas, optimizando al máximo la energía proveniente de El Sol.

Si se llevaba esta idea a la tecnología moderna, la eficiencia energética que obtendrían los paneles solares sería la máxima posible. En este proceso participan dos componentes clave: lo que se denomina donante de electrones de polímero (absorbe energía solar), y un nanoaceptor de fullereno (encargado de recibir los electrones).

Ya había materiales de bajo coste que separaban las cargas, pero a un precio muy alto. Las pérdidas energéticas que sufrían dichos sistemas de almacenamiento eran muy grandes. Por lo que gracias a este estudio, se podrán optimizar las tecnologías ya existentes.

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