Uno de los elementos hardware más importantes a la hora de elegir un ordenador son las tarjetas gráficas. Su popularidad ha ido aumentando paralelamente a los videojuegos, por lo que actualmente hay cientos de modelos en el mercado. Si no se elige bien, el precio del ordenador se puede disparar innecesariamente o nos podemos quedar cortos y no disfrutar de nuestros videojuegos favoritos.

La mayoría de los usuarios no tienen muy claro qué tarjeta gráfica elegir a la hora de comprar un nuevo ordenador. Hay tanta variedad que siempre va a haber una GPU (Graphics Processor Unit) para tus necesidades gráficas. Como es obvio, las más caras van dirigidas a los usuarios más exigentes (potentes videojuegos, diseño gráfico avanzado, inteligencia artificial), pero también hay una gama media y una gama baja orientadas a la multitarea, es decir, a aquellos usuarios que hacen un uso básico del ordenador.

Las tarjetas gráficas no son el único elemento que condicionan la potencia de un ordenador. Tal y como vimos hace un tiempo, es muy importante la elección de un procesador que se ajuste a nuestras necesidades. Si os lo perdisteis, podéis conocer que procesador de Intel Core se ajusta más a vuestras necesidades pinchando aquí.

A continuación vamos a dividir las tarjetas gráficas en 4 categorías según su calidad (la calidad y el precio van de la mano). Lo mejor es que tengas claras tus necesidades y, según cuales sean, elegir una de las 4 categorías para poder ir más tarde a por el modelo ideal. Realmente lo más importante es tener claro a qué categoría de tarjetas gráficas quieres pertenecer, ya que el modelo a elegir se obtiene fácilmente gracias a las reviews y opiniones del resto de usuarios.

Gráficas integradas: las “tarjetas regaladas”

En los últimos años las tarjetas gráficas integradas se han expandido en todo el mercado. La gran mayoría de usuarios que compran un ordenador nuevo buscan uno multitarea, es decir, un ordenador que les sirva para trabajar cómodamente y a la vez para pasar ratos de ocio viendo películas o jugando a modestos juegos.

Para este tipo de usuarios lo ideal es incorporar la GPU en el propio procesador del ordenador. Estrictamente hablando, estos ordenadores carecen de una tarjeta gráfica, ya que de dicha carga de trabajo se encarga por completo el microprocesador.

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Es una muy buena alternativa si buscas un ordenador económico y que te sirva para casi todos los ámbitos de una forma modesta. Si crees que no necesitas necesariamente una unidad de GPU independiente pero buscas algo más siempre puedes obtener un ordenador con una tarjeta gráfica dedicada, es decir, con un chip gráfico independiente al microprocesador para usos más fuertes como vídeos HD o videojuegos algo más exigentes.

La mayoría de ordenadores de gama media traen consigo una tarjeta gráfica dedicada y otra integrada. La dedicada la utilizan para renderizar, ejecutar videojuegos o ver vídeos a una calidad alta, mientras que la integrada la utilizan para navegar por internet y tareas poco exigentes. Es decir, con esta combinación se consigue una capacidad gráfica decente para el precio de los dispositivos que la tienen.

Actualmente, las tarjetas gráficas integradas más potentes pertenecen (como no podía ser de otra manera) a Intel. Están incorporadas en sus procesadores de gama alta (Intel Core i5 e i7) y en muchas ocasiones se pueden equiparar a tarjetas gráficas dedicadas de gama baja.

Tarjetas gráficas de gama baja: menos de 100 euros

Las GPU de gama baja no son muy recomendables actualmente. Debido al gran desarrollo de las integradas y las dedicadas, las tarjetas gráficas de gama baja han caído casi en el olvido. La mayoría de fabricantes las están desechando de sus catálogos y no es para menos.

Normalmente, estas tarjetas gráficas tienen un rendimiento superior al de las dedicadas. Personalmente no recomiendo este tipo de gráficas ya que, o te basta con una dedicada o te gastas un poco más y compras una de gama media. El aumento de potencia gráfica que se consigue respecto a las dedicadas (que son mucho más baratas) no es mucho, por lo que no merecen la pena.

Tal y como indica el título, el rango de precios de esta gama de GPUs se sitúa por debajo de los 100 euros. Las más destacables podrían ser las de NVIDIA, como sus modelos GT 720 y GT 730.

Gráficas de gama media: entre 100 y 200 euros

Este tipo de GPUs ya empiezan a ser relativamente interesantes. Sus especificaciones técnicas ya permiten ejecutar videojuegos recién estrenados a calidad media o FullHD en algunos casos. Es decir, al aumento de potencia gráfica respecto a las dedicadas ya es sustancial, tanto que pueden ser una muy buena opción para un usuario con perfil gamer ocasional.

NVIDIA cuenta con tarjetas gráficas muy interesantes en este rango de precios. Las más populares entre los usuarios y, por tanto, las que mejor rendimiento ofrecen son las GeForce GTX 750, 950 y 960. AMD, por contrapartida, no tiene tantos modelos interesantes de gama media. El más destacable y que compite a la perfección con las gráficas de NVIDIA es el AMD R7 370.

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Estas gráficas ya cuentan con bastante potencia de cálculo, por lo que no solo van destinadas al público gamer. Son muy recomendables también para la mayoría de programas de cálculo y de diseño. Es decir, por 150 euros podemos hacernos con un elemento bastante potente que nos servirá para un sin fin de tareas.

Gráficas de gama alta: entre 200 y 400 euros

Esta gama es la mejor opción si nuestras necesidades van orientadas a un uso avanzado de alguna tarea que requiera una buena tarjeta gráfica. Con un desembolso algo más fuerte podemos hacernos con lo último del mercado y explotar al máximo los últimos videojuegos o los programas de diseño más potentes.

Normalmente estas gráficas están en el punto de mira de los usuarios que se compran un ordenador por piezas ya que permite la máxima personalización posible. Por 800 euros podemos tener un ordenador de mesa que cuente con el último equipamiento, muchos periféricos y una GPU de gama alta muy potente. Realmente una opción muy interesante si puedes aportar este dinero al proyecto.

Calidad FullHD, vídeo 2K o 4K (si el monitor lo soporta) y rendimiento sobresaliente es lo que se obtiene con gráficas como NVIDIA GTX 970, NVIDIA GTX 960 o AMD Radeon R9 390.

El número de núcleos (unidades que efectúan los cálculos) se dispara en esta categoría. Por ejemplo, la NVIDIA GTX 970 cuenta con 1664 núcleos con tecnología CUDA. Una auténtica bestialidad para aquellos que quieran explotar al máximo los gráficos de los últimos videojuegos del mercado, como por ejemplo con el GTA V a calidad 1080p:

Las joyas de la corona: a partir de 400 euros

En este apartado nos encontramos con las GPU más potentes del mercado. Aquí los precios se disparan pero, a cambio, podremos ejecutar en nuestro ordenador cualquier cosa que nos imaginemos casi sin restricciones.

Estas gráficas las recomiendo si al usuario le sobra el dinero o si sus ingresos mensuales dependen de la calidad de su GPU, como por ejemplo un arquitecto, un tester de videojuegos o un diseñador gráfico. Obviamente, si os decidís por una tarjeta gráfica de este tipo, todo el ordenador tiene que tener unas especificaciones muy altas, por lo que el precio se dispara a más de 1000 euros.

Especificaciones AMD R9 Fury X
Especificaciones AMD R9 Fury X

Las más destacables son las gráficas de NVIDIA, como las famosas GTX 1080/1070 y la GTX 980 Ti. El uso más habitual para estas GPUs (y por lo que se han puesto de moda) son los videojuegos a 4K, una verdadera delicia para los amantes del universo gamer.

AMD ha conseguido en los últimos años hacerle frente a NVIDIA en este tipo de gráficas gracias a su serie Fury. La AMD Fury R9 es una de las más compradas y de las mejores valoradas por los usuarios gracias a su alto rendimiento y “bajo precio”. Pero sin lugar a dudas la tarjeta gráfica por excelencia de AMD es la AMD R9 Fury X, cuyo hardware incorpora refrigeración líquida de fábrica.

 

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