En agosto del pasado año el parlamento ruso aprobó una polémica medida en la que se creaba una lista de bloggers que tuvieron más de 3.000 lectores al día. Esta normativa obliga a todas las personas que escriban un blog, ya sean personal o profesional, a inscribirse con nombre, apellidos y con una dirección de correo válida en una lista que estará en posesión del gobierno, que pretende por este medio someter a los blogueros a la misma regulación que somete a los medios de comunicación tradicionales, prohibiendo la publicación de lenguaje obsceno, pornografía o noticias relativas a violencia o terrorismo. Los bloggers también estarán obligados a no airear datos personales, y citar todas sus fuentes, entre otras presiones. Esta legislación generó durísimas críticas tanto dentro como fuera de Rusia hacia el presidente Putin, que de facto está ejerciendo una censura de estos creadores de opinión.

Las actuales leyes rusas sobre Internet habilitan a los organismos oficiales que vigilan la red a bloquear páginas web si necesidad de orden judicial (¿te suena?). Debido a la tecnología de cifrado que utilizan Google, Twitter o Facebook es imposible bloquearlas de forma individual por lo que aseguran que sería necesario, en caso de bloqueo de un blog en concreto, echar abajo el servicio entero.

Esto precisamente es lo que ha recordado por carta el portavoz de Roskomnadzor, el regulador de comunicaciones, tecnología y medios rusos a Google, Twitter y Facebook. Al parecer este medio de regulación ruso envía cartas de forma regular a las empresas tecnológicas para que no se olviden de cumplir la ley rusa y recordar los riesgos de incumplir esta legislación.

No debemos olvidar que las grandes compañías de tecnología son estadounidenses y que las relaciones entre Rusia y los Estados Unidos no andan en su mejor momento. Esperemos que las empresas estadounidenses no faciliten la información de los blogueros al gobierno de Putin, y que que el gobierno ruso se de cuenta de que las políticas restrictivas no son compatibles con un gobierno democrático. O eso, o veremos un cierre completo del acceso a internet por parte del gobierno ruso a sus ciudadanos como ocurre en China o Corea del Norte.

Fuente: Gizmodo.

Foto: El País.

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