Ha vuelto a pasar. Esta vez en Australia, pero vuelve a darnos un ejemplo de lo cuidadosos que debemos ser con lo que publicamos en las redes sociales. No vamos a hablar de privacidad, datos, ni cuentas bancarias. Es algo tan simple como los códigos de barras de los cupones de apuestas.

Pongámonos en situación. Una mujer australiana ganó 900 dólares australianos al apostar por un caballo en una carrera. Hasta aquí todo bien, hasta podríamos darle la enhorabuena. Solo que en vez de correr rauda y veloz a cobrar el premio, se hizo un selfie en Facebook con el código de barras incluido.

Ahí fue cuando uno de sus contactos en Facebook fue más inteligente que ella. Capturó de imagen y presentó el código de barras para cobrar el premio, sin necesidad de identificarse. Parece ser que la policía conseguirá detener la responsable, pero sigue siendo una demostración de lo que no se debe hacer en Internet. Recuerden: cobrar el premio y luego presumir del mismo, no al revés.

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