Un nuevo error, esta vez causado por la nave de abastecimiento automático Progress M-26M acoplada a la Estación Espacial Internacional (ISS), se suma a la larga lista de fallos que están teniendo lugar con las naves y los cohetes rusos en las últimas semanas. Hagamos un breve resumen.

El reciente fracaso de la Progress M-26M fue debido a un fallo en los propulsores de la nave, que son usados para reposicionar a la ISS con respecto a la Tierra cada cierto tiempo. Estos ajustes de órbita son rutinarios pero esta vez la propulsión no se encendió como estaba previsto, asunto que pudo solucionarse pasadas unas horas. Las naves Progress son vehículos usado de forma rutinaria para el abastecimiento de víveres a las estaciones espaciales, se trata de vehículos diseñados a partir de modelos más antiguos, y datan de finales de los años 80.

Progress M-26M

Este fallo no es sino el último de una larga lista de errores que vienen produciéndose desde hace unas semanas, siendo uno de los más graves la pérdida de la nave Progress M-27M, de la que se perdió el control poco después del lanzamiento, el 28 de abril, y que fue a dar con sus paneles al fondo del Pacífico la madrugada del 8 de mayo, frente a las costas de Chile. Puedes ver un vídeo de la Progress M-27M fuera de control tras el lanzamiento.

 

El último y más costoso de los fallos de la Agencia Espacial Rusa (Rocosmos) ocurrió este sábado, cuando un Lanzador Protón-M que intentaba poner en órbita un satélite de comunicaciones Mexicano (MexSat1 – Centenario) falló, ocasionando la reentrada de la tercera etapa, que se apagó prematuramente y no llegó a entrar en órbita.

El cohete Protón-M elevándose con el satélite MetSat

Fuente: Eureka.

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